Refugio

Estaba llegando muy tarde a casa; unos días por culpa del trabajo, otros por culpa de la jefa, algunos por culpa del tráfico, …

De repente descubrió que cada día lograba que le sucedieran cosas con el fin de demorar llegar a casa tanto como le fuese posible.

Se dio cuenta de que no quería llegar donde no quería estar y que se justificaba buscando culpables en lugar de responsabilizarse de su situación.

El trabajo se había convertido en un refugio donde pasar más horas de las necesarias, pues había acabado siendo la opción menos mala.

Y tú, ¿cuánto tiempo quieres seguir justificando una evasión porque no te apetece vivir una obligación?

 

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